Iniciación a la fotografía digital en móviles
En numerosas ocasiones, a la hora de comprar una cámara digital —o un teléfono móvil, que también incorpora una cámara de reducidas dimensiones en su interior— tratamos de hacernos con la mejor cámara posible, dentro de lo que nuestro bolsillo nos pueda permitir. El problema viene a la hora de discernir qué cámara es mejor en base a sus especificaciones, y es que los fabricantes no nos lo ponen nada fácil —especialmente para los usuarios novatos o poco duchos en el tema de la fotografía digital—.
Supongo que todos estaréis más o menos familiarizados con el término Megapixel, pues en los últimos años la moda en el marketing dentro de la fotografía digital ha sido querer vendernos las cámaras como si lo único necesario para conocer sus características fuese la cantidad de Megapíxeles que posee. Craso error. En fotografía lo importante no son los números, sino la luz.
Sensor más óptica
Para los que nunca se lo hayan preguntado ni se hayan preocupado de investigarlo, una cámara a grandes rasgos no es más que un sensor fotosensible y una parte óptica.
Sensores
Resolución y construcción de un sensor
En cuanto a los sensores, a diferencia de lo que ocurre en la fotografía analógica donde el carrete fotosensible es el sensor, para entender cómo funciona un sensor en fotografía digital hay que visualizarlos como una matriz de puntos, donde cada punto es, a su vez, un sensor fotosensible —sensible a la luz— cuya única función será captar la luz y traducirla a voltaje. Si entendemos que cada mini-sensor de los miles o millones que componen el sensor de una cámara se corresponderá con un píxel de la imagen resultante, la suma de todos ellos nos dará la cantidad de píxeles de dicha cámara, como muestra la siguiente imagen:
El tamaño sí importa
Entendido este punto es importante comprender que el tamaño de los sensores juega un papel crucial en la calidad final de los mismos a la hora de captar luz.
Pongamos un ejemplo: si tenemos dos sensores de idéntico tamaño, 2.5mm*1.2mm y que utilizan la misma tecnología, pero en uno de ellos la cantidad de megapíxeles —resolución— es notablemente mayor que en el otro, 12 MPx frente a 8 MPx, podríamos pensar erróneamente que a mayor cantidad de megapíxeles, mejor será el sensor. En la siguiente imagen vemos por qué esto no es así.
Como vemos, a mayor resolución, cada fotosensor deberá ser más pequeño por lo que ocupará un menor área y recibirá una menor cantidad de luz. Esto se traduce en fotografías generalmente más oscuras, donde la relación señal/ruido será notoriamente más baja —es decir, menos información de luz frente a la cantidad de ruido— que provocará una mayor facilidad en la aparición de defectos en la imagen, donde, al aumentar la sensibilidad —valor ISO— buscando obtener más luz, este efecto —aparición de ruido— se verá multiplicado.
Sensibilidad a la luz
Como conclusión, debemos tener en cuenta no sólo la resolución del sensor —cantidad de MPx—, ni tampoco el tamaño de forma aislada, sino que será la relación tamaño/resolución la que determine la cantidad de luz máxima que podrá recibir cada fotosensor por unidad de tiempo, así como su valor ISO estándar, que será el valor donde la cámara funcionará correctamente antes de que aumente considerablemente la aparición de ruido.
Por supuesto, hay muchos otros factores que aquí no analizaremos, pues no creemos que sean del interés de nuestros usuarios al no tratarse de un blog específico sobre fotografía.
Óptica
En la parte óptica entran en juego muchas más variables, algunas de las cuales definen estrictamente la calidad del objetivo, mientras que otras definen las características del mismo: apertura máxima/mínima, velocidad de obturación, distancia focal, etc.
Su función, básicamente, es la de recoger los haces de luz de aquello a lo que “apuntemos” y redirigirlos al sensor de la cámara.
Lamentablemente, la parte óptica se halla muy limitada en lo que respecta a las cámaras de los teléfonos móviles, donde al utilizar objetivos fijos de un tamaño muy reducido no hay margen para jugar con estas variables. Aquí, generalmente, los fabricantes los van a indicar el valor de apertura del diafragma —dado mediante el número f, de la forma f/2,4— que nos indicará cuánta luz deja pasar el objetivo al sensor.
Esperemos que el artículo haya sido de ayuda para aquellos que sean nuevos en materia de fotografía digital, y tal vez de recordatorio para los que ya conocían de esta temática previamente. En cualquier caso, os instamos a que expongáis vuestras dudas y opiniones a través de los comentarios.






